INGLATERRA DERROTA A FRANCIA Y SE QUEDA CON EL TERCER LUGAR
Inglaterra conquistó el tercer lugar del torneo tras imponerse por 6-4 a Francia en un encuentro lleno de emociones, goles y cambios de ritmo. El equipo inglés parecía tener el partido bajo control con una amplia ventaja, pero la reacción francesa obligó a luchar hasta los últimos minutos para asegurar el triunfo.
La selección inglesa dominó el primer tiempo con autoridad y llegó al descanso con un contundente 4-0, resultado que la acercaba sin sobresaltos al último escalón del podio. Francia no encontró respuestas durante los primeros 45 minutos y sufrió ante la eficacia ofensiva de su rival.
Sin embargo, el complemento cambió por completo la historia del encuentro. Apenas a los dos minutos, Kylian Mbappé descontó para los franceses y devolvió la ilusión a su equipo. Seis minutos después, Bradley Barcola anotó el segundo tanto y redujo aún más la diferencia.
El conjunto francés mantuvo la presión y volvió a golpear a los 21 minutos del segundo tiempo. Mbappé marcó su segundo gol de la tarde y dejó el marcador 4-3, lo que convirtió el cierre del partido en un verdadero espectáculo.
Cuando Francia parecía estar cerca del empate, el árbitro sancionó un penal a favor de Inglaterra. La selección inglesa no desaprovechó la oportunidad y convirtió el quinto tanto para recuperar la tranquilidad.
Lejos de rendirse, Francia volvió a reaccionar. Ousmane Dembélé marcó el cuarto gol de su selección y mantuvo la incertidumbre en los minutos finales, con un marcador de 5-4 que dejaba abierto cualquier desenlace.
La respuesta inglesa llegó poco después por intermedio de Jude Bellingham. El mediocampista apareció en un momento decisivo para firmar el 6-4 definitivo y asegurar la victoria de su equipo.
Con el pitazo final, Inglaterra celebró un triunfo trabajado en un partido que pasó de parecer resuelto a convertirse en un duelo de alta intensidad. Francia mostró capacidad de reacción y puso en aprietos a su rival, aunque no logró completar la remontada.
De esta manera, Inglaterra cerró su participación con una victoria que le permitió quedarse con el tercer puesto del campeonato, mientras que Francia se despidió tras protagonizar uno de los encuentros más entretenidos de la fase final del torneo.