EXMINISTRO LUIS FERNANDO LÓPEZ PIDE VOLVER A BOLIVIA Y DEFENDERSE EN LIBERTAD
Desde su condición de refugiado político, el exministro de Defensa Luis Fernando López pidió a las autoridades bolivianas que le permitan regresar al país para afrontar en libertad los procesos judiciales que pesan en su contra. En una carta difundida en sus redes sociales, reclamó que su situación sea revisada bajo las garantías establecidas por la Constitución y las leyes.
López sostuvo que no busca impunidad ni un trato especial, sino la posibilidad de retornar y ejercer su defensa ante jueces independientes. Su solicitud llega después de que otros ciudadanos con procesos judiciales pudieran volver a Bolivia, hecho que, según afirmó, le plantea la pregunta de por qué ese mismo derecho no se aplica a su caso.
El exministro enfrenta procesos relacionados con los casos Gases Lacrimógenos y Golpe I, además de investigaciones vinculadas con los hechos de Senkata y Sacaba y un proceso por el presunto delito de alzamiento armado contra la seguridad y soberanía del Estado, entre otros.
En su carta, López rechazó las acusaciones y aseguró que las causas abiertas en su contra respondieron a una supuesta persecución política. Como ejemplo, se refirió a la compra de gases lacrimógenos durante el gobierno transitorio de Jeanine Añez y afirmó que su actuación se limitó a cumplir los decretos supremos que regulaban esa adquisición.
También cuestionó las condiciones en las que, según su versión, afrontó los procesos. Afirmó que no pudo contar con un abogado de su confianza y que se le restringió el acceso a pruebas y a oportunidades efectivas para ejercer su defensa. Para López, algunas decisiones judiciales estuvieron condicionadas por criterios políticos.
El exministro recordó que asumió la cartera de Defensa en 2019 y que durante su gestión tuvo entre sus tareas la pacificación del país, la respuesta ante la pandemia de Covid-19, la atención de incendios y el apoyo frente a inundaciones.
López también relató las consecuencias personales que atribuye a los años que lleva fuera de Bolivia. Mencionó que no pudo acompañar el fallecimiento de su madre ni el matrimonio de su hijo y señaló que su padre atraviesa problemas de salud. Sobre esta situación, afirmó que su condición de refugiado le impidió estar junto a su familia.
En otro punto de su carta, sostuvo que la presunción de inocencia fue vulnerada y que su imagen fue afectada antes de que los tribunales definieran su situación. También extendió su reclamo a otros bolivianos que, según afirmó, permanecen encarcelados o fuera del país por causas que consideran políticas.
López concluyó con un pedido dirigido a las autoridades para que revisen su situación sin diferencias frente a otros ciudadanos. Insistió en que quiere regresar, afrontar los procesos judiciales y ejercer su defensa en libertad, bajo un procedimiento que respete el debido proceso.
El exministro permanece fuera de Bolivia como refugiado político mientras continúan los procesos judiciales en los que está involucrado. Sus declaraciones forman parte de su posición de defensa y corresponde a las instancias judiciales determinar la situación jurídica en cada una de las causas.