GOBIERNO ANUNCIA REFUERZO DE CONTROLES FRONTERIZOS PARA FRENAR CONTRABANDO DE GLP
El Viceministerio de Lucha Contra el Contrabando confirmó que los operativos para frenar la salida ilegal de gas licuado de petróleo (GLP) se concentran principalmente en la frontera con Perú, mientras reconoce la necesidad de fortalecer los controles en la frontera oriental con Brasil.
El viceministro José Castro explicó que el trabajo se focaliza en los puntos considerados más vulnerables, aunque admitió que el extenso límite con Brasil representa un desafío adicional para el control del contrabando.
La autoridad señaló que la frontera con Brasil supera los 3.400 kilómetros y que gran parte del trayecto corresponde a zonas fluviales, lo que obliga a implementar mecanismos especiales para la vigilancia en ríos y espejos de agua. Indicó que se coordinan acciones con capitanías de puerto y unidades navales para ampliar la cobertura en estas áreas.
Castro también advirtió que el denominado “contrabando hormiga” se mantiene como un problema constante, debido a personas que cruzan con garrafas bajo el argumento de consumo personal. Según dijo, el Gobierno trabaja en ajustes normativos para frenar este tipo de prácticas.
Sobre el volumen de GLP que sale de forma ilegal, el viceministro reconoció que no existe una medición exacta. Sin embargo, mencionó que parte del desabastecimiento interno podría estar vinculado al desvío del producto hacia mercados fronterizos.
Días atrás, el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, informó que redes dedicadas antes al contrabando de diésel ahora se enfocan en el GLP, debido a la diferencia de precios con países vecinos, especialmente Perú, donde una garrafa puede costar varias veces más que en Bolivia.
Las autoridades señalaron que el refuerzo de controles busca proteger el abastecimiento interno y evitar que el producto subsidiado salga de manera irregular del país.