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Camila K. Mendoza

LARA CUESTIONA EL RÉGIMEN CAMBIARIO FLEXIBLE Y ADVIERTE RIESGOS DE DEVALUACIÓN E INFLACIÓN

El vicepresidente del Estado, Edmand Lara, expresó su preocupación por la implementación del nuevo régimen cambiario flexible aprobado mediante la Resolución Ministerial 245 y advirtió que la medida podría generar efectos negativos sobre la economía si no está acompañada de condiciones adecuadas para sostenerla.

A través de un pronunciamiento público, Lara señaló que el país enfrenta un escenario complejo debido a la reducción de reservas internacionales, la escasez de dólares y la fuerte dependencia de importaciones. Según indicó, un incremento en la cotización de la divisa estadounidense podría trasladarse rápidamente a los precios de productos básicos, medicamentos, combustibles, maquinaria e insumos utilizados por distintos sectores económicos.

La autoridad sostuvo que, aunque un sistema cambiario flexible puede ser una herramienta válida en determinadas circunstancias, su aplicación en el actual contexto podría derivar en una mayor inflación, pérdida del poder adquisitivo y dificultades para las empresas. También alertó que los salarios y las pensiones no avanzan al mismo ritmo que el costo de vida, por lo que el impacto recaería principalmente sobre las familias.

En su análisis, Lara recordó experiencias registradas en países como Argentina, Turquía, Rusia y Zimbabue, donde cambios similares en la política cambiaria estuvieron acompañados por devaluaciones, deterioro del ahorro y problemas para la actividad productiva. Afirmó que ningún régimen cambiario puede resolver por sí solo problemas estructurales como el déficit fiscal, la disminución de exportaciones o la falta de divisas.

Además de los cuestionamientos económicos, el Vicepresidente observó el procedimiento utilizado para aplicar la medida. Señaló que la Ley 1670 atribuye al Banco Central de Bolivia la responsabilidad de establecer y administrar el régimen cambiario, por lo que consideró que el Ministerio de Economía no debería asumir decisiones que correspondan al ente emisor. En ese sentido, pidió que sea el Banco Central quien defina técnicamente el nuevo esquema y explique de manera pública sus alcances.

Lara también propuso acompañar la transición con medidas orientadas a reducir el déficit fiscal, incentivar las exportaciones no tradicionales, promover la sustitución de importaciones estratégicas y establecer mecanismos que protejan a la población de posibles incrementos en los precios de alimentos y medicamentos. Asimismo, pidió que las autoridades informen con claridad los riesgos, escenarios y medidas de compensación previstas.

Finalmente, advirtió que la flexibilización cambiaria podría convertirse únicamente en una devaluación con impacto social si no se resuelven los problemas de fondo que afectan a la economía boliviana. Por ello, instó a que las decisiones relacionadas con el mercado cambiario estén respaldadas por reglas claras, confianza institucional y políticas que garanticen estabilidad para la población y el sector productivo.

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